martes, 10 de enero de 2012

Canción del poetavejero

Abraham Peralta Vélez
Era viajero en la escuela
y me iba, cielos, me iba,
sueño, sueño a la deriva,
tras mi ser, vuela que vuela.
Era el aula que el alma hiela,
y dije: “mamá no quiero
más mi escuela”. “Ahh, fiero,
¿qué serás que te equilibre?”
“Mamá, quiero ser tan libre,
ay, como el poetavejero”.

“¿Quién es ese?”. Y le dije:
“Alguien que en su bolsoverso
cabe entero el universo
en sus formas de alebrije,
como tú, que me acobije”.
Me llevó, nunca lo olvido,
donde mucho había llovido
y era lodo todo lodo.
Entonces fui a mi modo
a la escuela conmovido.

Y más, más poetavejero
quise ser, y pregonar
al mundo aquel lugar
donde nada era certero,
ni el pan, ni el abrigero.
Y más, más mi libremundo
donde era marymundo
entre estrellas como flores
de muchísimos colores
y era todo amor fecundo.

Abraham Peralta Vélez.

martes, 18 de octubre de 2011

NUNCA OLVIDO

Nunca por nada olvidaba
los sueños por donde andaba
dormido en lentejuela
sonsonaba como el sol,
era abeja, son de fuego,
dando vueltas caracol,
entre risas de acuarela,
dulces flores de algodón.

Quien amaba las estrellas
nunca por nada olvidaba
ya de día, ya sin ellas,
los sueños por donde andaba.

Para niños, o espíritus lozanos......Abraham Peralta Vélez

lunes, 18 de abril de 2011

Vacas azules y praderas blancas

Vacas azules y praderas blancas.
¿Quién dijo cielo verde y nubes rosas?

Pensando en ti acaricio el horizonte
y un libro semiabierto
me invita a la lectura de versos musicales,
aún no escritos, del siglo XXII.
Los amigos perdidos de mi infancia
se ríen de mí y afirman que soy un pobre loco.

Vacas azules y praderas blancas.
¿Quién dijo cielo verde y nubes rosas?

Pensando en ti retorno al caudaloso río
de tus jugosos besos y nado envuelto en luz
hacia tu orilla de tierna y fina arena enamorante
y enamoradamente enamorada.

Vacas azules y praderas blancas.
¿Quién dijo cielo verde y nubes rosas?

Pensando en ti la vida en pleno canta
por las sonantes huellas de mis dedos
eternamente jóvenes y el futuro es presente,
y el hoy y el ayer se unen en el mañana
y yo, que ya soy tú, me integro totalmente
al padre sol y soy contigo sol, y somos sol.

Vacas azules y praderas blancas.
¿Quién dijo cielo verde y nubes rosas?

Sin duda que fue el loco que soy yo,
al tiempo que la loca que eres tú
sencilla y locamente sonreía.

Juan Cervera Sanchís

La actividad consiste en pintar el poema en un cartel, para ello los niños se organizan en equipo y analizan, con ayuda del profesor, el poema, así, se percatan de la inversión de los colores y se les explica la libertad creativa en la poesía. Cada niño, al final, pinta su propia vaca libremente, como reflejo de su identidad. Otras fotos:




















miércoles, 30 de marzo de 2011

LA POESÍA

Dibujo: Luis Mario;Súbete al tren de la poesía
Una rana brincando en la laguna
del alma, corazón verde, colorea.
Una pelota azul como ninguna,
que bota, rebota, crea y recrea.

Una tibia y grandiosa luz de luna.
Unos grillos rebeldes en su aldea.
Una ventana, un barco, una cuna.
Eso y más es la poesía: aletea.

Poesía es aquello que vivimos,
un día muy triste o de alegría,
compartiéndolo contra todo egoísmo.

Poesía es aquello que sentimos
y pensamos, cuidemos la Poesía
y cuidaremos de nosotros mismos.

Abraham Peralta Vélez

Lotería y Coplas

Actividad: Jugar lotería con coplas

Las coplas, son parte de la poesía, 
y la lotería se juega con las coplas.
  La coplas, Manuel Machado

Hasta que el pueblo las canta,
las coplas, coplas no son,
y cuando las canta el pueblo,
ya nadie sabe el autor.

Tal es la gloria, Guillén,
de los que escriben cantares:
oír decir a la gente
que no los ha escrito nadie.

Procura tú que tus coplas
vayan al pueblo a parar,
aunque dejen de ser tuyas
para ser de los demás.

Que, al fundir el corazón
en el alma popular,
lo que se pierde de nombre
se gana de eternidad.

¿Para qué poesía a los niños?


         Las palabras son el vehículo del pensamiento, el tren de la poesía. Los niños al recrearse, al entenderse con las palabras, aprenden que ellas nos definen, nos crean, nos abren universos, pues una palabra es un cofre que espera ser abierto.
 
Los niños al educarse en la poesía crean el hábito por la lectura, encuentran ideas, sensaciones, y hallan la manera de expresarlas a través del lenguaje escrito; mejoran su aprendizaje, logran sensibilidad para con ellos mismos y con los otros, pues, en la poesía, se contempla y se reflexiona. Ejercitan la memoria, la imaginación, al reconstruir un instante, un objeto o un ser amado. Subliman sus enojos, consuelan sus tristezas, piensan lo que sienten.
 
La identidad del niño se puede construir con la poesía, que enseña sobre el amor como puente entre los hombres; alegra o consuela con el verso un instante de tristeza, una pérdida; enseña la trascendencia de las cosas, o sobre lo mezquino de los hombres a través de las palabras. De esta manera adquiere el niño una madurez emocional, pues logra conciencia de sus emociones, expresándolas y entendiéndolas a través de la poesía.
 
El poema es un mundo reconstruido por la mente, extraído de la memoria, de la vivencia constante. Cualquier circunstancia, recuerdo, idea u objeto, es en potencia poesía, sólo falta alguien que lo nombre, que le extraiga la esencia y le dé forma. El niño como el adulto es capaz de hacerlo, sólo es cuestión de enseñarles la posibilidad, de encontrarlos con la lectura de la poesía.

Abraham Peralta Vélez